Lo que parecía otro lunes tranquilo en las oficinas de Transportation and Logistical Services (TLS) terminó en caos total para camioneros de todo el país. Todo comenzó con un simple correo electrónico falso que llegó a un trabajador de TLS. Este email se hacía pasar por un mensaje oficial de DAT, solicitando urgentemente que el usuario ingresara sus credenciales. Al caer en la trampa, sin saberlo, entregó el acceso a los delincuentes.
Con la cuenta en sus manos, los hackers actuaron rápido. En cuestión de minutos llenaron la plataforma de DAT con más de 19 mil cargas falsas a nombre de TLS. Para hacer más convincente la trampa, utilizaron tarifas atractivas y contactos falsos, desviando así a los camioneros directamente hacia ellos, y lejos de la verdadera empresa.
Para reforzar la mentira, los estafadores crearon documentos muy creíbles. Copiaron confirmaciones antiguas y paquetes de bienvenida de TLS, alterándolos para simular autenticidad. Esto hizo que muchos camioneros no dudaran en tomar estas cargas fraudulentas, confiando en que eran ofertas reales.
El resultado fue un caos inmediato. Desde temprano, las oficinas de TLS en Birmingham y Dallas se vieron saturadas por miles de llamadas de conductores confundidos, preguntando sobre cargas que no existían. La situación fue tan grave que el sistema telefónico colapsó completamente.
Cuando DAT finalmente reaccionó, era demasiado tarde. Bloquearon la cuenta afectada al detectar actividad sospechosa proveniente de Nueva York, a cientos de millas de TLS, pero algunas cargas falsas ya habían sido recogidas y entregadas. Otros conductores exigían pagos por camiones que llegaron a recoger mercancía inexistente.
Al menos dos transportistas realizaron entregas reales de estas cargas falsas antes de que el fraude se hiciera público. Otros conductores tuvieron que asumir pérdidas importantes por camiones enviados en vano.
El incidente ya es calificado como uno de los mayores fraudes en la historia reciente de DAT, incapaz de detectar y detener a tiempo esta avalancha de falsas cargas. Para los camioneros queda clara una cosa: es clave verificar cuidadosamente todas las cargas y a los brokers antes de aceptar trabajos, especialmente si se sospecha cualquier irregularidad.