Cuando hablamos de combustible para camiones, el diésel es el rey. La mayoría de los vehículos pesados, especialmente los de larga distancia, lo utilizan por su potencia y eficiencia. De hecho, según la Asociación Americana de Camiones (ATA), el 97% de los camiones clase 8 en Estados Unidos utilizan diésel por su alto rendimiento y ahorro.
Sin embargo, muchos conductores aún se preguntan: ¿realmente hay diferencia entre usar diésel regular o premium? ¿Es cierto que si usamos combustible de menor calidad dañamos el motor?
Lo primero que debemos entender es que la calidad del diésel se mide en número de cetanos, no en octanos como la gasolina. Esta medida indica la rapidez con la que se enciende el combustible en el motor diésel. Un número de cetano alto implica que el combustible se encenderá más rápido y suavemente, lo que beneficia al rendimiento del motor y reduce las emisiones contaminantes.
De acuerdo con Cummins, reconocido fabricante de motores, utilizar un diésel con un número de cetanos más alto puede mejorar el arranque en frío, reducir el ruido del motor y minimizar vibraciones. Sin embargo, no todos los motores necesitan diésel premium. Muchos camiones modernos están diseñados para operar eficientemente con un diésel regular que tenga un número de cetanos cercano a 40 o más.
¿Qué sucede si usamos un diésel de menor calidad, con un número de cetanos muy bajo?
Los expertos advierten que podríamos notar dificultades en el arranque, más humo negro y vibraciones en el motor. Además, su uso constante puede acelerar el desgaste del motor y reducir su vida útil.
No obstante, el uso de un diésel de muy alta calidad en motores que no lo requieren podría significar un gasto adicional sin beneficios reales. La recomendación principal sigue siendo consultar el manual del fabricante, como lo aconseja Cummins, para saber exactamente qué tipo de diésel es más adecuado para tu vehículo.
En definitiva, cuidar el motor de tu camión implica elegir el combustible adecuado. Antes de llenar el tanque, verifica siempre las recomendaciones del fabricante y opta por un diésel que garantice un número de cetanos adecuado. Así, mantendrás tu camión rodando de manera eficiente y evitarás gastos innecesarios en reparaciones.