El robo de cargas en Estados Unidos ya no es solo un dolor de cabeza, ahora se ha convertido en una crisis millonaria. Según los datos revelados recientemente, las pérdidas alcanzan los 35 mil millones de dólares al año, y las autoridades están quedándose cortas en frenarlas. Por eso, empresas de transporte, logística y ferrocarriles se presentaron ante el Congreso pidiendo acción inmediata.
En la audiencia, Adam Blanchard, CEO de Tanager Logistics, fue claro: «Nuestro sueño americano se convirtió en pesadilla». Su compañía, ubicada en San Antonio, Texas, sufrió un fraude grave cuando delincuentes crearon una empresa falsa con su mismo nombre. Esto no solo afectó su reputación, también bloqueó sus operaciones con bancos y clientes, causándole enormes pérdidas. A pesar de tener pruebas contundentes, Blanchard explicó que la FMCSA aún no ha eliminado la empresa impostora de su sistema oficial, lo que sigue perjudicando su negocio.
Pero esto no es un caso aislado. Solo en 2024, los robos de carga en EE.UU. aumentaron un 40%, alcanzando los 65 mil casos reportados. Y no solo son robos tradicionales, los criminales ahora usan métodos sofisticados como el fraude cibernético, la doble intermediación y robos de identidad para quedarse con la mercancía.
Un caso llamativo fue el de Academy Sports & Outdoors, que perdió un cargamento completo de trajes de baño justo antes del verano. Los delincuentes interceptaron digitalmente la carga y la desviaron sin que nadie lo notara hasta que fue demasiado tarde. Esto generó costos adicionales y retrasos significativos para la empresa.
Ante esta crisis, los transportistas le están pidiendo al Congreso acciones contundentes, incluyendo la creación de una Unidad Federal contra el Robo de Cargas, penas más severas contra los delincuentes y modernizar el sistema de verificación de empresas de la FMCSA. También proponen fondos específicos para perseguir a las bandas organizadas que operan en todo el país.
La industria del transporte y logística espera respuestas rápidas para frenar esta ola de robos, porque la situación actual no solo afecta a las empresas, sino también a los consumidores finales, quienes terminan pagando precios más altos por los productos robados.
Con información de Freight Caviar